.
.
“Para mí ya está atardeciendo y sé casi con certeza que voy a durar poco ya; por tanto tengo que decir a Cristo, que pasa por la vida de todo hombre disfrazado de pasajero y haciéndose el apurado, como los discípulos de Emmaús: “Quédate conmigo, Señor, porque ya anochece”.”
.
Pasaje de: Castellani, Leonardo. “Psicología Humana.”

Mostrando entradas con la etiqueta oceano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oceano. Mostrar todas las entradas

martes, diciembre 28, 2010

Lejano anochecer... - Distant sunset...






Desde hace mucho no soy el de antes. A decir verdad, ya no soy el escritor de mis cuentos, soy cada vez menos el autor de mis novelas y un día, inclusive, dejaré de serlo por completo. 

De: "Siete pecados capitales" - Milorad Pavic


jueves, agosto 19, 2010

Optimismo





"En primer lugar, ¿no es cierto que la infancia, los primeros años del hombre, es la más alegre y encantadora de todas las edades? Se ama a los niños, se les besa, se les
abraza, se les acaricia, se les mima; hasta un enemigo es capaz de correr en su ayuda.
¿Cuál es la causa? Sencillamente que desde su nacimiento, la naturaleza, madre previsora, los ha rodeado de una atmósfera de locura que hechiza a los que les educan, les libra de sus preocupaciones y atrae hacia esos pequeños seres la protección que necesitan.

En la edad que sucede a la infancia, ¡qué encantadores son a los ojos de todo el
mundo! ¡Con qué solicitud nos apresuramos a favorecerlos, ayudarles, socorrerles! ¿Quién les concede a esos jóvenes en esa edad maravillosa la sabiduría inoportuna prodigando sobre ellos el seductor encanto de los placeres? Y por último para que no creáis que no son más que fantasías mías considerad a los hombres ya adultos, que la experiencia y el estudio comienza a convertir en sabios; de pronto, la belleza comienza a esfumarse, la alegría se extingue, las fuerzas disminuyen, la gracia desaparece; a medida que se alejan de mí, la vida les abandona cada vez más hasta que al fin llegan a esa malhumorada vejez que es una carga para ellos y para los demás."

Fragmento de "Elogio a la locura" de Erasmo de Rótterdam