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“Para mí ya está atardeciendo y sé casi con certeza que voy a durar poco ya; por tanto tengo que decir a Cristo, que pasa por la vida de todo hombre disfrazado de pasajero y haciéndose el apurado, como los discípulos de Emmaús: “Quédate conmigo, Señor, porque ya anochece”.”
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Pasaje de: Castellani, Leonardo. “Psicología Humana.”

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miércoles, mayo 01, 2013

Recital de Pedro Salvador Ale








La semana pasada estuve en un recital de Pedro Salvador. Impactante. 


De su libro "Aromas", un poema recitado con enorme emoción...

Cacería

Hoy te maté, te mandé por un telescopio al firmamento,
te puse en órbita esférica de recuerdos y presencias,
te ausenté por mi propia gana, te borré como las
manchas de semen en la sábana, como un niño al borrar
extiende lo sucio.
Hoy te maté, como el asesino que ama y desama su oficio,
con el corazón en la boca, con el alma en la bala,
te maté en una sola palabra,
te hice ceniza en los cigarrillos, fantasma en los columpios,
me volví ciego para no verte más en cada rostro,
deshice la flor de tu nombre, no esperé más el día,
quebré tu espejo, bebí tus alcoholes, te maté con
un trozo de uña lunar.
Hoy te maté como quien suelta al pez en aguas marchitas,
como quien ahuyenta a un cuervo, como quien troza las
alas de una mariposa,
te maté como quien mata a una tigra llena de leche sus
tetas, te maté con el silencio, te llevé al desierto donde
el olvido es arena.
Hoy te maté como el náufrago ahogado sus despedidas,
te maté como a la séptima vida de un gato,
te maté de susto, de muerte misma, te maté como se mata el
tiempo, como depura el tiempo su tiempo de ser y no ser.
Te maté por los cuatro, siete, nueve puntos cardinales,
te maté por la lengua, te maté bajo la rueda de la luna,
te maté en tus tres rostros, de frente y en dos perfiles,
te maté esos tres tristes tigres,
te maté con tu propio salvavidas a rayas,
te maté en el instante que es nunca más,
te maté para que vivas de otro modo,
te maté con el filo de la luz que no te abrigó como querías,
te maté sin asco, así como lo que se enciende debe
esparcirse,
te maté como a las lluvias de mi infancia,
te maté de explorador por mis sueños,
te maté con los tiburones del letargo,
con siete balazos de exotismo, con el hambre caníbal te maté,
te maté con la tijera ausente de mis brazos,
te corté los ovarios del sueño, fui talabartero con tu piel,
ebanista con tus huesos, jugué a las canicas con tus ojos,
me hice un collar con tus dientes, a tus pechos los devolví
al polvo,
te maté hasta queme dio vergüenza el vacío que mataba,
te maté con la liviandad que describe el pájaro al ser él
mismo,
te maté como un acto místico que ilumina, con el placer
único que pertenece al otro mundo,
te maté con la bondad impersonal del inmortal, te maté con el
pregusto de haberte vivido- morido, te maté de risa,
te maté para quitarte muerta del fulgor de mi latido,
te maté para hacerme unas alas, te maté para dormir una noche,
te maté para que no aparezcas en mi tiempo, te maté con la
cadencia poética, te maté para nacer en los horizontes,
te maté en una película en blanco y negro, te maté en
tecknicolor, te maté unisex, con la euforia más grande por
vivir, te mimeticé en un cielo tan azul que me puse rojo,
te maté tan pleno que la única fuerza era la del aire,
te maté por dentro y por fuera, hice una burbuja de jabón con
tu vida, te maté con un cuchillo de labios,
te maté para vivir tu muerte en otros deseos, te maté para
que descanses en paz y yo también.

lunes, julio 19, 2010

Volar de ver de volar

Así es el título del último (fresquito, recién editado por "Ediciones Eón", de México) libro de poemas de mi amigo Pedro Salvador Ale.  De Pedro ya hablé en mi entrada de agosto 15, 2009 "Esperando la tormenta",  así que aquí me voy a limitar a anunciar que ya está disponible su nuevo libro, para todo/a amante de la poesía.  Y para muestra, les comparto su tapa, contratapa, y tres hojas. Seguramente les va a gustar. (Dando "clic" con el mouse en la página, la agrandan).  http://www.pedrosalvadorale.com/








Un abrazo, Pedro y mucho éxito, siempre.

sábado, agosto 29, 2009

Nevado de Toluca, hoy sin nieve... (Xinantécatl)






Con el popular nombre de "Nevado de Toluca", el "Xinantécatl" (proviene del matlazinco -Xinantecatlelly- y del náhuatl -Xinantécatl- que significa en ambos casos hombre desnudo), este volcán inactivo es siempre atrayente.  Aparentemente su última erupción fue en 1330.

Con su respetable altitud de 4,690 metros sobre el nivel del mar, estar dentro de su imponente cráter con sus dos lagunas, la "Del Sol" (la más grande) y la "De La Luna", es una experiencia que vale la pena.

El silencio, el frío del viento en la cara, el azul índigo de su cielo, la cercanía de las nubes, la calma del lugar es increíble, particularmente ahora que ya no dejan pasar con vehículos (antes, he llegado a ver un taxista lavando su auto en la cristalina laguna!) es algo que llega profundo...


Si pueden, no duden en visitarlo.

Aquí les dejo otro breve poema de Pedro Salvador Ale, de su libro "Puentes" de Editorial Norte/Sur:

"Cómo hablarte, desentrañar los resquicios de tu latido,
saber lo que piensas, sientes realmente,
si tu silencio es de agua vencida,
si tu voz ya no nombra las cosas,
si lo turbulento te apasiona, te induce a no ser más
que recuerdo.
Qué triste papel de quien escribe y no puede abrir
el misterio."

Salud.


... y así luce con nieve...


sábado, agosto 15, 2009

Esperando la tormenta - Waiting for the storm


Esta foto para quienes gustan del mar, de las historias de pescadores perdidos y de rescates.

Además, aquí les comparto un fragmento de un poema del libro que les recomiendo, de Pedro Salvador Ale (Argentino, nacido en 1954, naturalizado Mexicano, actualmente dirige la revista cultural Norte/Sur, su página es http://www.pedrosalvadorale.com/ ) para que le vayan entrando al gusto de sus poemas:

... "En la orilla del mar despiertan tiempos viejos como naipes de marineros,
luces de lámparas en busca de manotazos o de miradas;
hay barcos como esqueletos de ballena,
deseos de distancias a vencer o aguas turbias al corazón bajando de otros territorios.
Horas de silencio de todas las cosas, menos del tata mar que habla,
a veces sin sonidos.
El misterio deja huellas en la oscuridad de esta arena:
despiertan los peces, enciendo la lámpara,
en el fondo del mar aún estoy dormido."

(De "Navegaciones" - 1991, I. Puerto Claro, fragmento. Incluído en "Los Reinos del Relámpago - Antología 1973/2003" de Pedro Salvador Ale. Editorial Norte/Sur.)